Productividad, Motivación y Frustración Laboral

Posted by J Daniel Romo on sábado, marzo 17, 2012 with 2 comments
Una de las quejas comunes de empresarios y jefes es la falta de compromiso y productividad de sus colaboradores. Normalmente se “asigna” una razón simple como causa: “La gente es floja”.
En lo personal considero que todas las personas buscan “brillar” en lo que hacen. Nos gusta “ser los mejores” y normalmente actuamos en consecuencia para lograrlo.
Entonces ¿Por qué en el trabajo la gente no hace lo que tiene que hacer? ¿Por qué “hacen como que trabajan”? ¿Por qué se limitan a realizar lo mínimo necesario y no aportan “el extra” que la organización requiere para ser exitosa”?
La respuesta no es simple, si los seres humanos somos complejos ¿por qué habría de serlo la respuesta a estas preguntas de fondo? Daniel Pink en su libro DRIVE, hace un análisis divergente de las teorías clásicas de la motivación, logrando establecer que no todas las personas se “motivan” al ser premiadas o bonificadas con base en su desempeño.
En las sesiones que imparto acerca de liderazgo y equipos de trabajo, en donde abordo el tema de motivación, hago mención de las teorías clásicas de la motivación, y algo que aporto como reflexión, es que la “Pirámide de necesidades de Maslow”, no es tal; sino que las necesidades tienen un peso relativo a cada persona: Existen personas capaces de no dormir o comer con tal de pertenecer a un grupo o lograr un objetivo que los acerque a su concepto muy personal de éxito.
Los seres humanos pues, tenemos expectativas diversas y complejas, las cuales buscamos satisfacer mediante las acciones y las decisiones que tomamos, incluso la decisión de “no hacer” está relacionada con el cumplimiento de esas expectativas.
Las personas que ingresan a un lugar de trabajo tienen la expectativa de que esa labor les permitirá mejorar su condición de vida.
Sin embargo, en muchos casos, la expectativa es mucho más alta que los resultados obtenidos en el tiempo que la persona esperaba. La diferencia entre lo que se tiene y lo que se esperaba tener, genera sentimientos de frustración.
En el trabajo la frustración ocurre cuando las orientaciones al objetivo deseado están relacionadas de alguna forma con el área laboral. Algunos de los aspectos que en su mayoría son objetivos específicos que casi todo empleado aspira son:
·        ascensos,
·        incremento de sueldo,
·        buenas relaciones interpersonales con sus subordinados, compañeros y jefes;
·        clima apropiado, digno y saludable;
·        toma de decisiones comunes y apropiadas,
·        estabilidad laboral,
·        utilización de todas sus potencialidades,
·        valoración de sus potencialidades,
·        horario apropiado a sus demás actividades como persona,
·        aseguramiento de estabilidad económica y otras prestaciones, etc.
Muchos de estos y otros aspectos son para los trabajadores (en todos los niveles) "un sueño" difícil de tener, ya que en nuestro país, y en muchos otros países del mundo, en su mayoría subdesarrollados, es poco probable encontrar "el trabajo perfecto" para un individuo, no sólo por el incumplimiento de alguno de los aspectos anteriores, sino también por que cada persona tiene diferentes aspiraciones.
Algunas de las principales variables relacionadas con la frustración son:
·        La mala relación con el jefe inmediato o supervisor: Se da cuando los empleados se sienten incómodos en su trabajo al tener que convivir diariamente con sus jefes. Como se observa el comportamiento del jefe es uno de los determinantes para la satisfacción.
·        Recompensas Injustas: La frustración por este hecho se da cuando los empleados consideran que su retribución económica no es suficiente para la calidad y cantidad de trabajo que ellos realizan, por lo que sienten impotencia al verse obligados a trabajar en horas extras y en días festivos para suplir sus necesidades.
·        Condiciones desfavorables de trabajo: Algunos de los nuevos empleados o profesionales que llegan a una empresa ven frustrados sus sueños cuando consideran desfavorables las condiciones de su trabajo, lo cual les produce insatisfacción laboral.
·        Toma de decisiones centralizada: Los empleados se sienten insatisfechos y frustrados cuando sus opiniones no son tomadas en cuenta y no pueden tomar decisiones relacionadas con su área para poder mejorarla. Cuando los empleados pueden aportar ideas para mejorar sus áreas de trabajo se sienten mas motivados y aumentan su productividad.
·        Mal clima laboral: Los problemas generales de la empresa provocan que existan riñas y conflictos entre los empleados lo que da como resultado un ambiente laboral muy pesado y estresante. Se puede decir que la gente obtiene del empleo mucho más que simplemente dinero o logros tangibles, no es de sorprender, por tanto, que tener compañeros amigables que brinden apoyo lleve a una mayor satisfacción en el trabajo.
·        Actividades rutinarias: La rutina de las actividades provoca frustración y falta de motivación para que los empleados sigan laborando eficientemente. La falta de cambio en las rutinas de las actividades de los empleados provoca aburrimiento e ineficiencia.
En un estudio reciente realizado por la encuestadora Ipsos se encontró que
Tres de cada 10 personas a nivel mundial y asciende hasta el 44 por ciento en Argentina, el 43 por ciento en México y el 42 por ciento en Hungría, dicen que su lugar de trabajo no es psicológicamente seguro y saludable.
Ya sea debido al estrés, al conflicto interpersonal, a la frustración, a la falta de 'feedback' o de promoción, un 27 por ciento de los trabajadores de 24 países dijeron que no estaban contentos con los aspectos psicológicos de su ambiente laboral.
Casi la mitad, el 47 por ciento, del total de 14.618 empleados encuestados, estuvo de acuerdo con que el lugar de trabajo era "un ambiente saludable y psicológicamente seguro" y el 26 por ciento dijo no estar seguro.
Aunque muchos estadunidenses tienen menos vacaciones que los europeos y pueden trabajar más horas y disfrutar de menos servicios sociales, los estadounidenses y los canadienses tenían las notas más altas en la evaluación positiva sobre la salud mental de su puesto de trabajo, seguidos por los trabajadores en India, Australia, Reino Unido y Sudáfrica.
Los trabajadores de más de 50 años con buenos ingresos familiares y un nivel de educación superior eran los más satisfechos con los aspectos psicológicos del puesto de trabajo.
Ipsos encuestó a trabajadores en Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, Reino Unido, Hungría, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Polonia, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, España, Suecia, Turquía y Estados Unidos.
La frustración de los trabajadores es un tema a considerar en las organizaciones del siglo 21. Conocer las expectativas de los colaboradores y definir sistemas y programas que disminuyan la brecha entre lo que se espera y lo que se obtiene.
Además, desarrollar la habilidad de la tolerancia a la frustración en las personas, serán factores determinantes para que los miembros de una organización se sientan motivados y sean verdaderamente productivos.