Yo sí quiero un cambio en México: Menos corrupción y más congruencia

Posted by J Daniel Romo on domingo, mayo 06, 2018 with No comments
En esta temporada electoral, se ha hablado mucho de la corrupción y no es para menos; la corrupción es la segunda principal preocupación de México (la número uno es la inseguridad y la delincuencia). 

Para algunas personas, las acciones que generan la corrupción son parte de su día a día, incluso la consideran "normal"; es una forma de lidiar y lograr avanzar en el cumplimiento de sus objetivos y metas económicas, personales y profesionales.

Si bien, la corrupción es un "problema de muchos", no hay duda de que México se encuentra en niveles sumamente costosos y dolorosos para la sociedad.

La corrupción cuesta, afecta de manera directa e indirecta el bienestar social, ya que promueve la impunidad y el abuso de poder.
En México la sociedad está enferma de este cáncer llamado corrupción; lo más doloroso es que aquellos que dicen estar dispuestos a luchar en contra de ella, terminan siendo quienes históricamente son los más corruptos.

Incluso las "iniciativas" para enfrentar a la corrupción, terminan siendo una evidencia de la poca disposición de las autoridades para atacar y disminuir este terrible flagelo social.

La corrupción no puede ser enfrentada por aquellos que la causan. Es tiempo de un cambio en México; pero ese cambio debe tener como fundamento la Congruencia.

Entre los políticos aspirantes a un cargo público, no hay muchos que sean congruentes con sus discursos, sus hechos son muestra de que, una cosa es lo que dicen, y otra muy diferente lo que hacen.

Un buen ejemplo de congruencia, es el aspirante a senador por el estado de Jalisco, Pedro Kumamoto. Comparto uno de sus videos como apoyo a su candidatura y como exigencia de que mantenga la congruencia que, hasta ahora, lo distingue del resto de los políticos en México.


Por el bien de México se requiere que, quienes alcancen la posición a la que aspiran, logren la congruencia entre sus alegorías y sus acciones de gobierno. El futuro del país así lo requiere, la sociedad así lo demanda.

Fuente: 

Anatomía de la Corrupción 2a. edición, corregida y aumentada