Adiós iPhone, eres tú, no soy yo.

6 años desde que iniciamos nuestra relación, si bien no era perfecta, sí tuvimos numerosos momentos de satisfacción y entendimiento. Resistimos las crisis y generamos riqueza juntos; parecía que nuestra relación sería para toda la vida... pero no fue así.

Tu ambición, tus celos, tus gustos y excesos; pero sobre todo, tus engaños, me han orillado a tomar la decisión de cambiarte.

Al principio me sentí desolado, creí que no podría encontrar a alguien mejor que tú.
Me equivoqué.

Encontré a alguien que no solo se ha adaptado a mí de manera rápida y satisfactoria; sino que, incluso, me ha hecho olvidar muchas de las cosas por las que estaba contigo.

Su apertura, flexibilidad y capacidad, me han hecho sentir libre de las limitaciones a las que me tenías condicionado.

En especial, su imagen, carisma y poder, así como su comprensión de que podemos encontrar la felicidad sin tener que lastimar nuestra economía; es lo que me ha hecho decidir entregarme por completo a esta relación.

No sé si es un adiós para siempre, depende de ti.

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